El inglés básico como idioma de los negocios

El inglés se ha convertido en el idioma internacional de los negocios y va a permanecer así en un futuro, previsiblemente. Ya sea un manager de proyecto alemán tratando con un fabricante de piezas de coche francés o un desarrollador de software chino asesorando a un centro médico mexicano el lenguaje intermediario es el inglés. Pero ¿porqué exactamente ha tomado el inglés este papel preponderante cuando hay tantos otros idiomas hablados por un número de personas mucho mayor a lo largo de regiones mucho más extensas? La respuesta reside en la simplicidad de la estructura gramatical del idioma inglés en su nivel más esencial. Al contrario que la mayoría de los demás idiomas el inglés no usa el caso genitivo para los artículos determinados. Esto significa que cada “cosa” en inglés emplea el pronombre “it” y el artículo determinado “the”. En muchos otros idiomas un objeto puede ser masculino, femenino o neutro y el género del objeto puede afectar a toda la frase. También puede cambiar los finales de los pronombres, lo cual puede hacer que aprender las normas básicas sea algo confuso. El mismo problema se aplica a los adjetivos, adverbios a lo que entonces hay que añadir la pronunciación por encima de todo esto. Y todo ello si sólo nos referimos a los idiomas europeos que derivan del latín, el griego y raíces del oriente próximo. Cuando uno se fija en el chino, japonés, árabe, etc. puede apreciar la dificultad de aprender hasta las estructuras más básicas de estos idiomas.
Claro está, también existen razones políticas, históricas y económicas para que el inglés sea el idioma más empleado por lo que se refiere a los negocios modernos pero el hecho de que sea fácil alcanzar la comprensión del inglés básico debe ser la ventaja más atractiva para los hablantes no-nativos de inglés. Irónicamente, es la comunicacion entre el hablante nativo y no-nativo de inglés la que tiende a crear los mayores problemas. La razón para esto es la tendencia de los hablantes nativos de adentrarse en discursos coloquiales, jergas, expresiones idiomáticas, en hablar demasiado deprisa o una simple cuestión de ásperos acentos regionales. Pero cuando dos o más hablantes no-nativos se comunican en inglés básico normalmente funciona perfectamente porque nadie intenta impresionar a nadie y el objetivo último consiste en simplemente entender y responder a un nivel sencillo. Esto no significa que el inglés no posea complejidades, de hecho, en los niveles superiores puede resultar tan difícil como cualquier otro idioma pero siempre y cuando el estudiante aprenda la famosa técnica K.I.S.S. (Keep It Short And Simple, Mantenlo corto y sencillo) es sin duda el idioma más sencillo para la comunicación global.
Artículo de Nigel Nix, publicado en The TEFL Times